secundaria

Se abre el debate sobre el sistema eléctrico español



El año 2001 se despedía con una situación que acaparaba la mayor parte de los titulares energéticos del año en los medios de comunicación. Hacía tiempo que en las tertulias radiofónicas y televisivas no se hablaba de energía.

No fue otra que los destacados cortes de suministro eléctrico causados por el aumento de demanda de energía consecuencia de la bajada de las temperaturas del momento. Esta situación, ya ocurrida en el pasado verano en zonas de afluencia turística, aunque no con tanta intensidad, abre un debate sobre la política energética española.

En primer lugar, la calidad de la gestión de la red de distribución, que parece ser la causante de todos los males, acompañada de la baja capacidad de importación energética española, que podría solucionar situaciones de emergencia como la producida. Por otra parte, la insistencia de las compañías de incrementar las tarifas eléctricas para poder invertir en infraestructura y garantizar así el suministro, junto con la falta de concesión de permisos municipales para la construcción de nuevos tendidos y centrales.

Por último, la lenta transición hacia la liberalización del mercado eléctrico, que pone de relieve las implicaciones monopolísticas de un solo operador territorial, y que ha originado la singular iniciativa de la Generalitat de Cataluña de aprobar un decreto para obligar a la compañía a mejorar la calidad de suministro eléctrico. En fin, a lo largo de 2002, hablaremos más del tema.



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