- Más de un centenar de expertos y expertas del sector analizan cómo acelerar las comunidades energéticas en el II Encuentro por la energía colectiva y comunitaria.
- Expertos del IDAE, administraciones públicas, empresas y entidades sociales debaten sobre regulación, financiación, almacenamiento energético y participación
- El encuentro ha contado con un 45 % de mujeres entre sus ponentes y ha presentado datos clave como los 1.447 millones de euros en ahorro de generación que supondría el almacenamiento distribuido en España, según el informe EBAFLEX. ciudadana para impulsar la transición energética desde el territorio.
Canet d’En Berenguer, 11 de marzo de 2026.– En su segunda edición, el II Encuentro por la energía colectiva y comunitaria organizado por la cooperativa valenciana Sapiens Energia, ha reunido a un centenar de especialistas del sector energético, representantes institucionales, entidades financieras, empresas tecnológicas y comunidades energéticas para analizar los retos y oportunidades de este modelo participativo en la transición energética.
Este II Encuentro ha puesto de relieve que las comunidades energéticas se consolidan como un actor clave del sistema eléctrico, capaz de democratizar la energía, generar ahorro para la ciudadanía y fortalecer la resiliencia energética de los territorios.
El alcalde de Canet d’En Berenguer, Pere Antoni Chordá, ha recordado en la inauguración que las comunidades energéticas son una herramienta transformadora para los municipios, capaz de generar ahorro económico para los vecinos, reducir la dependencia energética y reforzar el tejido comunitario local.
El papel de las comunidades energéticas en el nuevo sistema energético
Sara de la Serna, del área de comunidades energéticas del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ha repasado los principales avances en el impulso de comunidades energéticas en España, destacando iniciativas como el programa CE Implementa, que ha financiado alrededor de 250 instalaciones de comunidades energéticas con una inversión de 125 millones de euros; la creación de 70 Oficinas de Transformación Comunitaria (OTC) para asesorar a ciudadanía, entidades locales y empresas y el desarrollo de un nuevo marco normativo que permitirá avanzar en ámbitos clave como el agregador energético y el almacenamiento distribuido.
En total, el programa CE Implementa ha canalizado 6 convocatorias que han permitido financiar estas 250 comunidades energéticas con una inversión de 125 millones de euros. Las más de 70 Oficinas de Transformación Comunitaria (OTC), dotadas con cerca de 20 millones de euros, desempeñan un papel clave en el acompañamiento y asesoramiento a nivel local. De la Serna ha avanzado, además, que se está trabajando en un nuevo marco normativo que aportará mayor seguridad jurídica al sector y facilitará el desarrollo del agregador energético y el almacenamiento distribuido.
La representante del IDAE ha subrayado que aproximadamente el 50 % de estos proyectos se ubican en municipios con reto demográficos, lo que demuestra el potencial de las comunidades energéticas para dinamizar el medio rural.
De la Serna destaca, también que “es necesario el apoyo institucional y normativo para que estos proyectos prosperen: requieren reuniones y acuerdos , procesos participativos y un fuerte trabajo de divulgación para construir cultura energética”.
Además, ha destacado el importante reto climático que afronta España: pasar de un 50 % de electricidad renovable actual a cerca del 80 % en 2030, avanzar hacia un 50 % de renovables en el mix energético final y alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Para lograrlo, el sector reclama seguridad jurídica, un marco regulatorio facilitador, simplificación administrativa y mejores mecanismos de financiación, además de impulsar el autoconsumo colectivo y el almacenamiento distribuido.
La energía comunitaria en el territorio
En esta segunda edición del encuentro por la energía colectiva y comunitaria ha incluido varias mesas sobre cuestiones clave para el desarrollo de las comunidades energéticas.
En la sesión centrada en el entorno rural y reto demográfico han participado Miriam Rodríguez, presidenta de Electra Energy y experta en transición energética y economía social; Pedro Fresco, Director de AVAESEN, Paula Sánchez de León, Consultora Smart to People y Santi Martínez, President l’Energètica. Una de las conclusiones clave ha sido la importancia de mejorar la comunicación y la comprensión social de estos modelos energéticos y su valor en el arraigo del territorio.
Para Santi Martínez, presidente de L’Energètica y de la asociación Micropobles de Catalunya, “es fundamental explicar mejor el modelo energético para generar confianza en la ciudadanía”.
Paula Sánchez de León, ha subrayado que “la transición energética requiere construir cultura energética y promover la figura del “prosumidor”, es decir, personas que producen y consumen energía. También hay que identificar y formar liderazgos comunitarios que impulsen los proyectos”.
Por su parte, Pedro Fresco, director de la Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía AVAESEN, ha defendido que “la transición energética es necesariamente colectiva y que la llamada “licencia social” para los proyectos energéticos no se obtiene automáticamente, sino que se cultiva mediante transparencia y participación”.
Tecnología, datos y almacenamiento: claves para el futuro
Otra de las mesas del Encuentro ha abordado los retos tecnológicos y regulatorios del sector. Moderados por Santiago González, de Simples Energía, Xavier Cipriano, Director de desarrollo de negocio de Inergy e investigador de CIMNE, Alberto Cortés, Managing Director Energy de Endurance, Anabel Gutiérrez, del área de ingeniería de Sapiens Energia y Teresa Bas Andreu, Técnica de Estandarización de I-DE de Grupo Iberdrola, han coincidido en que el desarrollo de comunidades energéticas dependerá en gran medida de mejorar el acceso a los datos energéticos, simplificar los procesos administrativos y avanzar en el almacenamiento energético.
Cipriano, de Inergy, ha destacado “el potencial de las plataformas digitales para facilitar la gestión de comunidades energéticas, integrando datos de consumo, producción y reparto energético mediante herramientas ya existentes como Datadis, que permite acceder a información del consumo eléctrico de los usuarios.”
En este sentido, señalaron que las comunidades energéticas pueden convertirse en actores relevantes del mercado eléctrico en los próximos cinco años, participando en la gestión de la flexibilidad del sistema y en la agregación de recursos energéticos.
El almacenamiento energético fue otro de los temas centrales del encuentro, con la intervención de Joan Herrera, de Samso, desgranando el informe EBAFLEX. Como una de las Según el informe, el despliegue del almacenamiento distribuido en España generaría un ahorro de 1.447 millones de euros en costes de generación, 6.900 millones de euros en beneficios económicos totales y evitaría 375 millones de euros en inversiones de red de distribución. Además, el sector residencial generaría 35 empleos por cada MW instalado. conclusiones, incorporar baterías cerca del punto de consumo permitirá gestionar mejor la energía renovable, reducir picos de demanda y aportar estabilidad al sistema eléctrico.
Financiación: uno de los grandes retos
La financiación sigue siendo uno de los principales desafíos para las comunidades energéticas.
Durante la mesa dedicada a este ámbito, moderada por Juan Sacri, presidente de Sapiens Energia, se analizaron diferentes fórmulas para facilitar la inversión, como los avales que pueden aportar las sociedades de garantía recíproca analizando su viabilidad técnica y económica para facilitar el acceso al crédito bancario, tal como ha explicado Cristina Plumed, presidenta de AFIN SGR; el crecimiento de la financiación participativa, que ya ha movilizado más de 10 millones de euros en proyectos colectivos de energía, como avanza Jordi Solé, de la plataforma Ecrowd. En concreto, Ecrowd ofrece financiación participativa mediante crowdlending con importes de hasta 200.000 euros por proyecto; AFIN SGR facilita avales y garantías que permiten a las comunidades energéticas acceder a créditos bancarios de hasta 1 millón de euros, analizando la viabilidad técnica y económica de cada iniciativa; y Senda propone un modelo de gestión integral a 25 años que incluye la instalación, mantenimiento y operación de las plantas fotovoltaicas sin necesidad de inversión inicial por parte de la comunidad.
En definitiva, la profesionalización de los proyectos y la existencia de planes de negocio sólidos son factores clave para generar confianza entre inversores y entidades financieras.
Por otro lado, German Cuñat, Jefe de planificación, estudios y energía renovable del IVACE ha avanzado que la Generalitat Valenciana publicará próximamente nuevas convocatorias de ayudas para comunidades energéticas, con 5 millones de euros de presupuesto, así como programas específicos para almacenamiento energético y renovables térmicas. En concreto, la convocatoria de ayudas para comunidades energéticas, dotada con 5 millones de euros, se publicará a mediados de abril de 2026, con un plazo de solicitud de aproximadamente un mes y ejecución hasta abril de 2027. Además, se destinarán 2 millones de euros a almacenamiento energético y 1 millón a renovables térmicas. En 2024, el IVACE aprobó 152 proyectos de comunidades energéticas en la Comunitat Valenciana, de los cuales 75 ya han sido ejecutados.
Energía solidaria y transición justa
El encuentro también ha abordado el papel social de las comunidades energéticas, con Nerea Soro, Experta en sostenibilidad e impacto social; Nuria Baeza, de AEIOLUZ Evolución Energética y Mayte Pérez, presidenta de la Comunidad Energética Solidaria, impulsada por Sapiens Energia.
Las iniciativas presentadas destinadas a reducir la pobreza energética y apoyar a familias en situación de vulnerabilidad reflejan cómo las comunidades energéticas pueden convertirse en herramientas de cohesión social, además de contribuir a la sostenibilidad ambiental. Entre las herramientas presentadas, destaca la plataforma Datadis, que permite a las comunidades energéticas acceder a los datos de consumo eléctrico de sus miembros, y soluciones como las de Inergy para la gestión integral de la producción y el reparto energético. Asimismo, la Comunidad Energética Solidaria, impulsada por Sapiens Energía, representa un modelo pionero que destina parte de la energía generada a familias en situación de vulnerabilidad. El sector, además, tiene un importante impacto en la creación de empleo local: según el informe EBAFLEX, el segmento residencial genera 35 empleos por cada MW instalado.
Un modelo energético más participativo
En la clausura del encuentro, Juan Sacri ha concluido que “las comunidades energéticas representan una oportunidad para que la ciudadanía participe activamente en el sistema energético. Este modelo complementa el sistema energético actual y permite introducir el concepto de ciudadanía energética, reforzando la relación entre energía, territorio y comunidad. La transición energética sólo será posible si combina renovables, participación social, innovación tecnológica y cooperación entre todos los actores del sistema.


Todavía no hay ningún comentario.