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Gobierno, eléctricas y fabricantes responsables del escaso número de automóviles eléctricos en España



Actualmente, la venta de vehículos eléctricos en España no supera el 0,3 % del total del mercado. Para aumentar exponencialmente esta cifra en dos dígitos, durante los próximos años, es necesario que intervengan de forma coordinada sus principales actores: Gobierno y CC.AA., empresas de suministro eléctrico y fabricantes de automóviles, para poder desarrollar planes sostenibles capaces de conseguir que el coche eléctrico vaya equiparándose en un 15% al de combustión, en pocos años.

Para ello, según indica Jofel Carregui, director general de ENERGER, “es necesario un nuevo marco normativo enfocado a que se reduzcan los costes de acometida y mantenimiento, que agilice la instalación de estaciones de recarga, y dote a las ciudades de herramientas para facilitar el desarrollo de estas infraestructuras. Así como la modificación de la norma vigente de la ITC para sustituir el   porcentaje de carga en parking por cargadores rápidos”.

Asimismo, el Gobierno debe aumentar los actuales paquetes de ayuda a las instalaciones e incrementar las subvenciones y ayudas a las empresas eléctricas, para ampliar y mejorar la red española, su producción y su investigación. Proporcionando así una infraestructura capaz de llegar a los ciudadanos, para que puedan cargar el vehículo por la noche en su casa. Además, en los cascos urbanos intensificar el número de puntos de carga para aquellos usuarios que no lo pueden realizar en su domicilio, con cargadores a partir de 60 KW.

Por lo que respecta a los fabricantes de automóviles, su campo de investigación debe ir dirigido a avances tecnológicos, que permitan una mayor autonomía de los vehículos. “Creemos firmemente que todos los fabricantes deben incorporar tecnología de carga rápida en Corriente Continua en sus vehículos. De no ser así, limitan la posibilidad de disponer de estos vehículos, por muchas campañas de concienciación de respeto al medio ambiente que se hagan. Además, si el vehículo no cuenta con la posibilidad de la carga rápida, se limita el uso del mismo a la autonomía que posea, no pudiendo extender su uso diario más allá de la misma. El objetivo es tener una autonomía de 600km, con una carga no superior a 10 minutos”, matiza el director general de ENERGER.

Jofel Carregui concluye: “una política que facilite la implantación de infraestructuras, un desarrollo de la tecnología de baterías que permita mayor autonomía y menor tiempo de carga, pero sobre todo una apuesta clara y decidida por reducir los GEI y los gases contaminantes en nuestras ciudades, conseguirá, a medio plazo, propiciar la migración de los combustibles fósiles a fuentes más sostenibles, en menos de una década, aproximadamente en 2025”.



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