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Estudio de la EPA Sobre la Grasa de las Ballenas Disparará los Costos de la Energía, Afirma la Affordable Power Alliance



LAS VEGAS, EEUU -19 de julio de 2011 – PRNewswire-HISPANIC PR WIRE// La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) “escogió” una investigación para apoyar sus sesgadas reglas de emisión atmosférica para las plantas de energía.

Una nueva revisión científica concluyó que la agencia también evitó una evaluación objetiva por parte expertos, con el propósito de justificar su caso para imponer nuevos y rígidos controles sobre las emisiones de mercurio.

La EPA no solamente basa sus preocupaciones sobre los riesgos sanitarios en la grasa de las ballenas, sino que ignora el vertiginoso aumento que experimentarán los costos de la energía y que tendrán que soportar las familias y los empleadores – al punto de tener que eliminar fuentes de trabajo-.

El informe sostiene que la negativa de la EPA a considerar una investigación científica conflictiva, obligará a los servicios públicos a gastar miles de millones de dólares reacondicionando o desmantelando muchas de las fuentes de energía asequible del país, a favor de una energía renovable cara y en la que no se puede confiar. Esto aumentará tremendamente los costos empresariales, lo que resultará en numerosos despidos – perjudicando aún más la salud y el bienestar de los ancianos vulnerables y las minorías de bajos ingresos.

La revisión científica independiente fue publicada por la Affordable Power Alliance, una coalición de grupos de defensa de los derechos civiles, religiosos y empresariales, que representa a sus integrantes afroamericanos, hispanos, personas de bajos ingresos y ancianos. Publicado en www.AffordablePowerAlliance.com, fue preparado por el científico naturalista Dr. Willie Soon y revisado por 15 científicos, incluyendo al ganador de un Premio Nobel.

El componente de mercurio repleto de emociones que presenta la sesgada investigación de la EPA, resulta especialmente cuestionable, enfatiza el Dr. Soon. Está basada principalmente en estudios sobre los habitantes de las Islas Feroe, quienes consumen cantidades importantes de carne y grasa de ballenas piloto, las cuales contienen altos niveles de mercurio, BPC y otros contaminantes. Muy pocos estadounidenses incluyen estos alimentos en sus dietas – lo que torna al estudio irrelevante e inapropiado para las autoridades de la salud en EE.UU.

El informe del Dr. Soon también explica que el pescado contiene selenio, el cual evita que el metilmercurio presente en su sistema afecte a las personas que consumen pescado, el cual es rico en ácidos grasos esenciales omega 3.

“La mayoría de las personas supone que las agencias gubernamentales basan sus regulaciones en investigaciones objetivas, equilibradas y basadas en la ciencia. Ciertamente que la EPA no hizo eso. Ni siquiera consideró el impacto que sus reglas tendrán sobre millones de puestos trabajo, miles de empresas, o la salud y el bienestar de millones de estadounidenses”, manifestó Niger Innis, vocero nacional de la APA.

“Difícilmente se pueda decir que lamentarse por la grasa constituya una base sólida para reglas que afectarán a millones de familias y minorías de bajos ingresos”, anotó.

La Alianza está solicitando al Congreso y a los legisladores estatales que exijan a la EPA una demora en la adopción de nuevas medidas, que exponga sus métodos de investigación y revele el modo en que el dinero de los contribuyentes está ayudando a promover el apoyo de conclusiones y regulaciones sesgadas.



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