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Hecho a la medida: el potencial de los medidores inteligentes de gas



MADRID, ESPAÑA// Mientras en Europa las empresas de servicios públicos se preparan para el lanzamiento de sus medidores de gas, Mark England, gerente general de Sentec, analiza las enseñanzas aprendidas con el lanzamiento de los medidores eléctricos y pone en tela de juicio las limitaciones de los medidores inteligentes de gas como están concebidos actualmente.

Diez años después de que Enel, la empresa pionera en el diseño e implementación de medidores inteligentes de electricidad, lanzara los primeros diseños, estos se están convirtiendo en sofisticadas plataformas que pueden ser actualizadas como dispositivos de apoyo a la funcionalidad inteligente del futuro, que en parte está todavía por implementarse en la floreciente red inteligente.

Sin embargo, lo que genera polémica es qué tan aplicables son las enseñanzas de este proceso al modelo de los medidores inteligentes de gas. Desde una perspectiva de alto nivel, hay similitudes asombrosas entre un medidor de gas inteligente con mecanismo de corte shutoff y un medidor de electricidad inteligente con mecanismo de corte disconnect. Ambos registran con eficacia la cantidad y el tiempo del consumo de energía en determinados intervalos y ambos dependen de un enlace de comunicación de doble vía. Ambos deben tener la capacidad de cambiar las tarifas a distancia y deberán ofrecer un servicio de funcionalidad adicional en el futuro.

Adicionalmente, los medidores inteligentes de gas y de electricidad deben ser capaces de intercambiar entre las modalidades de crédito y débito (pago por adelantado). Finalmente, ambos pueden ofrecer la posibilidad de desconectar a los usuarios en caso de que no paguen, de que se termine el contrato o de que haya un cambio de inquilino o dueño del inmueble.

Como se ve, las diferencias son muy pocas. Si se toma un medidor de electricidad y se le cambia la fuente de entrada de datos kWh de electricidad a metros cúbicos de gas (o, más aún, kWh calculado del contenido calórico), ¿se desearía eliminar alguna funcionalidad? De todas formas el tiempo de uso tiene que calcularse, el perfil del consumo funciona de la misma manera y la comunicación con la infraestructura AMI es exactamente igual. Entonces, ¿qué les impide a los fabricantes tomar toda la funcionalidad del medidor de electricidad y aplicarla a los medidores de gas? No lo hacen, sencillamente, porque no se necesita en la actualidad. Pero es claro que se trata de una manera miope de ver las cosas y, algo que a más de uno le avergonzaría reconocer, es la misma óptica que tuvieron algunos cuando el diseño de los medidores inteligentes de electricidad estaba en sus inicios.

No hay que parar ahí. ¿Por qué no ir más allá y compartir el elevado nivel de las aplicaciones (y el código) de los medidores de electricidad con la familia de los medidores de gas? Después de todo, la funcionalidad actual de los medidores de electricidad está relativamente desarrollada y comprobada. Reescribirlo todo y repetir el mismo proceso de aprendizaje no tendría sentido. Más aun, no hay razón para detenerse en la medición volumétrica “básica”.

Impulsados por la demanda de los servicios públicos, los medidores de electricidad se han desarrollado hasta poder medir mayores cantidades, más allá de kVAR y kVAh, tales como el voltaje. Y no solo eso, sino que cada vez lo hacen con mayor precisión. Para cubrir futuras aplicaciones, los medidores inteligentes de gas tienen que estar equipados con una tecnología de medición actualizada y precisa que no se limite a la medición de un volumen que no ha sido corregido.

Si no se tiene una perspectiva innovadora, corremos el riesgo de que los medidores inteligentes de gas que instalaremos por toda Europa sólo sean tan “inteligentes” como los medidores de electricidad de hace diez años. En parte, esto de debe a que se piensa que es imposible tener la misma funcionalidad en un medidor de gas inteligente como, por así decirlo, la de los últimos medidores inteligentes de electricidad que Sentec ha ayudado a diseñar para el mercado estadounidense, por razones tanto de costo como de potencia. Pero se puede, y los fabricantes de los semiconductores están ansiosos por ofrecer nuevas y potentes plataformas de procesamiento estándar que superen incluso los procesadores de los medidores inteligentes de electricidad de última generación. El objetivo es que funcionen según unos niveles de potencia que una plataforma operada con batería pueda fácilmente soportar y con costes que se comparen con los de los desactualizados procesadores de ocho y dieciséis bits de la primera generación de medidores inteligentes.

Con esta mentalidad progresista, el diseño de los medidores de gas no tiene límites. Desde hace mucho tiempo se ha considerado que estos no pueden operar sobre una plataforma exclusiva; en otras palabras, no se espera que se comuniquen directamente con la amplia red AMI de la misma manera en que los medidores de electricidad lo hacen, porque los medidores de gas carecen de la potencia requerida. La idea es que el medidor envíe la información a través de una conexión de corto alcance y baja potencia hasta un dispositivo potente, incluso a través de un medidor de electricidad que actúe como puerto de entrada. Esto le implica al lanzamiento de los medidores inteligentes de gas una complejidad y unos costes enormes en cuanto a la forma de proveer una infraestructura adecuada, de obtener dispositivos para conectar puertos de entrada o concentradores adecuados y de gestionar el reemplazo de equipos.

La realidad es que los medidores de gas sí se pueden comunicar directamente. Estados Unidos tiene medidores de gas con radios FlexNet que se comunican a larga distancia con la misma infraestructura de los medidores inteligentes de electricidad y Europa tiene medidores de gas implementados con GSM que se comunican directamente con la infraestructura celular. Al analizar una solución de comunicación directa con una perspectiva que abarque todo el sistema y que no esté restringida al precio de compra por metro, esta podría ser mucho más rentable e incluiría beneficios tales como una instalación menos costosa y de una complejidad menor. La confiabilidad en el enlace de la información es también inherentemente mayor porque la información se transmite a un hop y no a través de otro puerto de entrada.

La nueva concepción de los medidores inteligentes de gas implica que estos podrán compartir más partes con la infraestructura inteligente AMI que usan los medidores de electricidad. Los medidores pueden usar los mismos protocolos, presentar la información de la misma forma, usar la misma MDM, ser actualizados a distancia (incluso con el mismo código de aplicación) y ofrecerle al usuario los registros de consumo con el mismo detalle y en la pantalla de su casa, si se decide a instalar uno. Precisamente este es el tipo de planteamiento común que la industria necesita cuando nos estamos preparando para una de las mayores reestructuraciones de la infraestructura de los servicios públicos en generaciones.

El modelo tradicional disponible quizás no esté listo para asumir el desafío y por lo tanto puede originar trastornos en la práctica comercial. Pero ciertamente será un período fascinante que pondrá a prueba a todos los involucrados en el sector de los medidores inteligentes. El desafío está sobre la mesa: ahora les corresponde a los fabricantes, a los diseñadores y a las empresas de servicios públicos aprovechar la iniciativa y demostrar que podemos proveer una aplicación con una tecnología propia del siglo XXI en el sistema de medidores inteligentes de gas.



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