· La agricultura representa el 72% de las extracciones mundiales de agua dulce y casi la mitad de la población mundial vivirá bajo estrés hídrico permanente antes de 2030
· Bajo las estructuras agrovoltaicas de AlphaTracker se reduce entre 4 y 7 ºC la temperatura respecto al exterior llegando a optimizar el uso del agua de riego.
· El rendimiento mínimo del cultivo bajo estructuras agrovoltaicas se mantiene en un 98% respecto a un campo de control, con compatibilidad demostrada en kiwi, frutos rojos, olivos, cítricos, melones, aromáticas y pastos
MADRID, ESPAÑA// El campo español afronta otro verano con temperaturas disparadas. El de 2025 fue, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el más cálido desde que existen registros históricos. La temperatura media se situó 2,1 °C por encima de la referencia histórica y España acumuló 33 días bajo condiciones de ola de calor, con picos que superaron los 45 °C en el centro y sur de la Península. Las consecuencias fueron devastadoras, con abortos florales masivos en pimientos y berenjenas, caída prematura del fruto en olivares de Andalucía, maduración acelerada y pérdida de calibre en viñedos, y el agostamiento anticipado de pastos en grandes extensiones del interior. En 2026, las olas de calor tempranas, con temperaturas que ya rozaron los 45 °C en junio, y el déficit de humedad en el suelo vuelven a colocar la campaña de verano en una situación de máximo riesgo.
El problema, sin embargo, va más allá de un mal año meteorológico. La agricultura consume el 72% de las extracciones mundiales de agua dulce según datos de la FAO, en un planeta donde el estrés hídrico ya no es una amenaza futura. Más de 4.000 millones de personas, más de la mitad de la población mundial, sufren hoy escasez grave de agua al menos un mes al año según Naciones Unidas, y la OCDE advierte de que el 47% de la humanidad vivirá bajo condiciones de fuerte estrés hídrico de forma permanente antes de 2030. En España, la agricultura concentra aproximadamente el 80% de la demanda nacional de agua dulce, y comunidades como Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha acumulan campañas consecutivas con reservas hídricas bajo mínimos y restricciones crecientes al regadío.
Frente a ese escenario, las estructuras agrovoltaicas han dejado de ser una propuesta teórica para convertirse en una respuesta técnica concreta al problema del calor extremo y la escasez de agua en la agricultura. AlphaTracker, empresa de referencia en soluciones avanzadas de estructuras y sistemas de seguimiento solar para grandes plantas fotovoltaicas y agrovoltaicas, acumula ya cuatro años de mediciones en proyectos activos que demuestran el alcance real de esa transformación.
Un microclima que cambia las reglas del cultivo
En pleno verano, cuando un campo bajo el sol directo puede alcanzar temperaturas de entre 45 y 55 °C a nivel de suelo y planta, las mediciones de AlphaTracker registran que la temperatura bajo sus estructuras se reduce entre 4 y 7 ºC durante las horas centrales del día. Al disminuir la radiación directa y la evaporación superficial, la humedad del suelo se conserva durante más tiempo y la demanda de riego cae hasta un 40%, con menos bombeo, menos presión sobre las reservas de agua y menos coste operativo en cada campaña.
“Lo que ocurre bajo las estructuras no es solo que hace menos calor. Es que el cultivo deja de pelear contra el entorno y empieza a trabajar con él. Esa diferencia se traduce directamente en rendimiento, en calidad del producto y en viabilidad económica de la explotación”, explica José Antonio Maldonado, CEO y fundador de AlphaTracker.
El rendimiento, intacto
Una de las principales dudas que genera la agrovoltaica entre los agricultores es si el sombreado parcial de los paneles afecta negativamente a la producción. La respuesta que arrojan tres años de seguimiento en proyectos activos de AlphaTracker es rotunda. El rendimiento mínimo del cultivo se mantiene en un 98% respecto a un campo de control en condiciones equivalentes, lo que se traduce en prácticamente la misma cosecha, aumentando el valor de esta por la reducción de quemaduras solares y otros beneficios asociados al sombreado parcial. Como ejemplo, en el caso de la vid, una menor exposición directa al sol puede favorecer una maduración más equilibrada de la uva, reduciendo la acumulación excesiva de azúcares y contribuyendo a moderar el grado alcohólico del vino.
Esta compatibilidad entre producción agrícola y generación solar es el resultado de un diseño estructural que ajusta la densidad, la orientación y la altura de los paneles a las necesidades específicas de cada cultivo y cada latitud. Las estructuras de AlphaTracker son compatibles con una amplia variedad de cultivos especialmente expuestos al calor y la sequía, entre ellos el kiwi, los frutos rojos, los olivos, los cítricos, los melones, las aromáticas y los pastos, precisamente aquellos que concentran las mayores tensiones hídrica y térmica en el campo español durante los meses de verano.
“En condiciones de calor extremo, los datos demuestran que las estructuras agrovoltaicas pueden reducir las pérdidas de producción de entre un 10% y un 30% en determinados cultivos, mientras que en algunos casos hortícolas la sombra parcial alarga la ventana productiva entre dos y cuatro semanas, permitiendo al agricultor acceder a periodos de menor oferta y precios más favorables. El argumento agronómico ya está resuelto”, afirma Maldonado.
El momento del sector
El contexto regulatorio y financiero acompaña este despliegue tecnológico. España se ha convertido en el primer país europeo en publicar un mapa nacional interactivo de proyectos agrovoltaicos, y desde octubre de 2025 la reforma del Plan Estratégico de la PAC reconoce los sistemas agrovoltaicos como superficies admisibles para recibir ayudas europeas, siempre que la actividad agraria mantenga su carácter prioritario. El IDAE, por su parte, amplió en junio de 2026 el presupuesto de su segunda convocatoria de ayudas para proyectos de agrovoltaica con almacenamiento hasta los 368,5 millones de euros, señal inequívoca de que el sector público ha hecho suya la urgencia de la transición.
“Estamos en un momento en el que el campo español ya no puede permitirse perder cosechas por calor extremo ni seguir asumiendo como inevitable el coste de un agua cada vez más escasa y cara. Las estructuras agrovoltaicas no son una solución futura en el campo. Son una respuesta disponible ahora, en esta campaña, frente a un problema que ya está aquí”, concluye Maldonado.
Acerca de AlphaTracker
AlphaTracker es una empresa especializada en el desarrollo de soluciones estructurales y sistemas de seguimiento solar altamente optimizados que aportan valor real a los proyectos fotovoltaicos, especialmente en el ámbito de la agrovoltaica. Fundada en 2022 por el emprendedor José Antonio Maldonado, cuenta con un equipo formado por expertos en el sector con más de 15 años de experiencia. AlphaTracker ofrece soluciones innovadoras y personalizadas a las condiciones específicas del terreno, el clima, la estrategia energética y, en el caso de proyectos agrovoltaicos, a las necesidades del cultivo.


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