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origen: F. Javier González Sabater
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lunes, 10 de septiembre de 2001 |
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Estaba pensando que tarde o temprano me afectaría alguno de los cortes eléctricos que debían sucederse, a tenor de lo que había estado siguiendo por la prensa desde primeros de julio. Supuse que la costa alicantina, como el resto de zonas turísticas españolas, no se escaparía. Un buen día, o mejor, una buena tarde-noche, pensé: ¡ya está aquí!, al impedirme continuar con los preparativos de la cena un apagón repentino. Salvo el inconveniente de cenar casi a oscuras, en el balcón - en verano se agradece - , a la luz de las farolas de la calle, las escasas dos horas de ausencia de electricidad no me causaron mayores desavenencias. Sin embargo, me preocupa el asunto cuando pienso en los miles de particulares, turistas o no, comerciantes, hoteles, hospitales... a los que les ha pasado algo similar o peor: cortes durante más tiempo, en más ocasiones, interrumpiendo tareas imprescindibles, etc. No entiendo cómo no se tomaron medidas, sobre todo cuando antes del verano se anunció lo que podía ocurrir. Al hilo de los cortes, los medios de comunicación han recogido los debates entre compañías eléctricas, ayuntamientos y Gobierno. El principal tema: la falta de concesión de permisos para construir más líneas por parte de ayuntamientos y administraciones. ¿Existe especulación de terrenos impideiendo a toda costa la construcción de líneas para evitar que se devalúen? ¿Las empresas eléctricas quieren ahorrar dinero en instalaciones que aprovecharían solo durante un par de meses al año? No lo sé. Lo que sí, es que hay que solucionarlo pronto para no desvirtuar más al turismo. MundoEnergia.com
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