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Curiosamente la humanidad ha nacido en un Sistema Solar pequeño, con tres planetas pequeños similares en su zona interna, excluido Mercurio, que es solo lo que queda de un satélite errante, seguido de otros cuatro muy grandes en su zona externa y entre ellos, como a modo de protección, un cinturón de asteroides.
De todos ellos, ninguno se parece a la Tierra, ninguno tiene aire, agua y energía en abundancia, de forma casi inagotable.
Está claro, que para que prospere la vida de mamíferos en general, en un planeta terroso, son necesarios el aire, el agua y la energía en cantidades casi inagotables.
Pero al principio, en la Tierra, no había nada más que la pobre energía del Sol, como en todos los demás planetas del sistema. ¿Y que sucedió para que apareciesen los otros tres elementos necesarios, como el aire, el agua y la energía?
Muy sencillo, no hace más de dos millones de años, la Luna que estaba cargada de hielo en abundancia, chocó con la Tierra, dejándola su preciosa carga, y rebotó para colocarse a una distancia menor que ahora tiene, debido a la enorme gravitación de la Tierra en ese momento, en un hecho casi imposible, con probabilidad matemática casi nula, del orden de 1x10-13. De inmediato se originó el clima con una atmósfera de vapor de agua y otros gases que no eran Oxígeno en su mayoría.
La evolución de la materia en ese nuevo caldo de cultivo, originó los primero seres vivos, las bacterias y las plantas, y éstas, empezaron a producir ingentes cantidades de Oxígeno que conformaron la atmósfera y el aire. En ese tiempo, la energía solar era muy pequeña y las mareas también.
En un poco mas de un millón de años, la Tierra ya estaba lista para que la vida superior prosperase, habiendo disminuido la gravitación terráquea y habiendo aumentado la energía térmica solar y la energía gravitacional del Sol.
Y hace escasos 900.000 mil años, surgen los primeros mamíferos, primates y hombres con una inteligencia superior. Hasta este momento, todo había sido una sucesión de fenómenos naturales con distinta probabilidad matemática, en la mayoría de los casos, demasiado baja.
Pasa el tiempo y termina conformándose la humanidad mediante pueblos muy dispersos y con muy poquito conocimiento de la materia, de la vida y del universo.
Pero curiosamente, nunca le falta, el agua, el aire y la energía en grandes cantidades, casi inagotables para sus necesidades, en proporción a su conocimiento e interpretación de la vida, y su destino en el universo.
Llega un momento, que el conocimiento de la humanidad crece y se da cuenta que necesita mas energía con la llegada de la famosa Revolución Industrial, donde aparecen por primera vez los combustibles industriales, primero el carbón y después el petróleo.
La población de la humanidad se acelera y el conocimiento también, y en poco tiempo, descubre otra nueva fuente de energía con los combustibles radiactivos nucleares, y a pesar de las guerras, la población humana sigue creciendo a ritmos vertiginosos de 1.000 millones en escasa década y media, hasta llegar a los 6.500 millones de habitantes de hoy, por haber estado en un largo tiempo de crecimiento tecnológico imparable.
Curiosamente, las reservas de aire y de agua no han disminuido, porque sus componentes son reutilizables en la mayoría de los procesos químicos y biológicos.
¿Pero que ha pasado con la energía? Es quizás, de forma aparente, el punto débil de los tres elementos indispensables para que siga prosperando la vida y la humanidad, pues en este momento solo tienen energía efectiva para unos 60 años más, porque no es reutilizable.
Y con graves problemas de encarecimiento y de estabilidad del sistema socioeconómico que ahora la mantiene, previstos para dentro de unos 20 años, al no disponer de alternativas serias y efectivas, al haber basado su conocimiento energético en una ciencia falsa y errónea, como ya lo hiciera hace 400 años en tiempo de Galileo.
Vemos, que el conocimiento de la humanidad se ha basado en descubrir las materias de los fenómenos que ocurrían delante de sus narices, y utilizarlos: quemar leña, carbón, petróleo, usar la fuerza de los fenómenos naturales y utilizar elementos radiactivos de fisión nuclear natural, etc., que ha terminado por consumir sin ningún miramiento, para desarrollar su obligada necesidad de bienestar.
Todo se lo ha dado la naturaleza y la materia "a flor de piel", el agua, el aire y una energía efectiva que está a punto de agotar y que necesariamente debe de conseguir otra, si quiere seguir viviendo en el universo.
El siguiente paso por tanto, es conseguir una nueva energía inagotable, no solo con el conocimiento, sino también con la inteligencia, que le servirá para entender y calcular el funcionamiento de la materia, pues de otra forma no lo conseguirá.
A partir de ahora, la humanidad debe aprender a valerse por si misma, sin necesidad de que nadie le "diseñe" previamente, las materias, los fenómenos o las herramientas que necesariamente tendrá que seguir utilizando.
Tendrá que desconfiar del conocimiento dogmático actual de alguna ciencia, como esa que quiere ser por todos los medios, la oficial del planeta eternamente, dirigida por lobbys religiosos judeocristianos manipuladores, como ese que representan los simplistas, escasos y empíricos principios termodinámicos de la materia, las leyes simplistas, escasas y empíricas newtonianas de la gravitación o las soñadoras y erróneas teorías relativistas fantasiosas imposibles.
Ya no basta con hacer experimentos de los fenómenos naturales, como antes se hacían con el Radio o el Plutonio para conseguir la fisión nuclear, ahora, ha llegado el momento que la humanidad tendrá que utilizar la inteligencia y "diseñar", por primera vez, la energía inagotable que la ayudará a vivir y a conquistar el universo, partiendo del conocimiento real de la materia.
Ha llegado el tiempo del conocimiento y desarrollo de una Física Teórica Unificada que pueda justificar cualquier fenómeno de la materia, de la vida y del universo, conocido o desconocido.
Ha llegado el momento de separar las creencias útiles, de las inútiles y los conocimientos falsos, de los reales, y apartar la ciencia falsa de los fanáticos indeseables, en general religiosos, que actúan solo por intereses físicos y metafísicos particulares y egoístas y no por el bien de la humanidad, como todas esas de carácter anglosajón, judías y cristianas.
Como era lógico, esta ciencia intento conseguir esa energía inagotable con la fusión nuclear y con sus teorías físicas newtorelativistas, hace ya 65 años, pero para su desgracia no lo consiguió, al haber basado su conocimiento en el error, en la truculencia y en la mentira y no haber podido disponer de una testada Física Teórica Unificada, al estar limitada por sus creencias religiosas imposibles, que no podía contradecir.
Todavía siguen empeñados tozudamente en conseguirla, engañando a la humanidad con proyectos elitistas imposibles, con nuevas máquinas súper elitistas y súper caras, solo al alcance de los mas poderosos, que siguen pagando curiosamente con dinero público de todos los ciudadanos, solo y exclusivamente para no tener que investigar sobre otras nuevas fuentes de energía de la materia más humildes y más inagotables, de las que no tendrían el control, ni el poder y sobre todo, por si eso de la fusión nuclear fuese un arma de destrucción masiva, que pudiera ir a las manos de los enemigos, en general pueblos pobres con religiones opuestas.
Estamos en un punto crucial de cambio, donde veremos cosas antes impensables, pero todas dirigidas a un tiempo de esplendor de la humanidad, de conocimiento, de libertad, de sostenibilidad y de ecología, que durará millones de años, si se confirma la venida de esa energía inagotable, como el agua y el aire y además reutilizable.
Y efectivamente, esto es lo que ha venido haciendo, desde hace 10 años ya, la Fundación Cónido de Madrid, al desarrollar y diseñar las nuevas fuentes de energía RME (reutilización de la materia elemental) de la materia, basadas en una testada Física Teórica Unificada, que será con seguridad, el patrón a seguir en el conocimiento de la física y metafísica de la materia, de la vida y del universo.
Con la puesta en marcha de las nuevas fuentes de energía RME de la materia por todo el mundo en las próximas décadas, otra vez el ciclo se habrá cerrado y completado para la humanidad, con los tres elementos indispensables en súper abundancia, el aire, el agua y la energía, pero en este caso ya, todos reutilizables y la llevarán a la mayor etapa de esplendor y conocimiento, en un planeta desabitado, por lo menos en un 90%.
Esto llevará a la humanidad, además, a dar los primeros pasos para conquistar el universo, en la búsqueda de nuevos sitios donde vivir y seguir "diseñando" las nuevas maravillas de la naturaleza del futuro.
FCO MORENO MECO
Ingeniero y Científico
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