|
origen: José Santamarta
|
|
lunes, 29 de enero de 2007 |
|
Página 8 de 9 Gestión de la demanda eléctrica
El enfoque de oferta es el que determina toda la planificación del sector eléctrico, encaminada a aumentar la oferta y a dar por hecho que la demanda de electricidad seguirá creciendo, y que tal crecimiento es deseable, pues supone un mayor bienestar.
Desde nuestro punto de vista tal enfoque es erróneo, por varias razones:
-
La población demanda servicios, como calor, refrigeración o iluminación, y no más electricidad.
-
Existen las condiciones tecnológicas y económicas para proporcionar los servicios energéticos con un consumo menor de energía, y de electricidad en particular.
-
Hay muchas razones para disminuir el consumo de energía, y de electricidad en particular. En primer lugar están los costes ambientales, desde el cambio climático a los residuos radiactivos. En segundo lugar las geopolíticas y económicas: el 80% de la energía primaria se importa, con costes importantes (déficit exterior) e incertidumbres políticas. Además están los costes de oportunidad: una menor demanda permitiría liberar una importante cantidad de capital para ser invertida en otros sectores que generan más empleos.
Un nuevo enfoque de demanda permitiría mantener el bienestar y el desarrollo económico, disminuyendo el consumo energético, y eléctrico en particular, proporcionado los mismos servicios con un menor consumo. Pero para ello creemos que se deben dar algunas condiciones.
-
Voluntad política, consenso social y explicación clara y detallada a la ciudadanía, por los cauces democráticos.
-
Una nueva fiscalidad ecológica, que internalice los costes ambientales y sociales de la producción de energía, y de la electricidad en particular (residuos radiactivos, lluvias ácidas, contaminación atmosférica, cambio climático, pérdida de biodiversidad), sin aumentar la carga fiscal. Igualmente se deben reducir de forma paulatina las subvenciones directas e indirectas de los combustibles fósiles y la energía nuclear. Parte de la fiscalidad ecológica se debe destinar a la financiación de programas finalistas encaminados a prestar los mismos servicios con un menor consumo energético.
-
Los programas de gestión de demanda los deben gestionar entes públicos, pues serían un fracaso en manos de las empresas eléctricas, interesadas en facturar más electricidad, y que en muchos casos han aprovechado los supuestos programas de gestión de la demanda para introducir nuevos equipos (acumuladores nocturnos o bombas de calor) que lo único que hacen es aumentar aún más el consumo eléctrico.
-
El empleo de las mejores tecnologías existentes para aumentar la eficiencia podrían permitir ahorrar 41 TWh. El empleo de las tecnologías más avanzadas, aún no suficientemente desarrolladas, permitiría disociar el crecimiento del PIB del aumento consiguiente del consumo energético. El coste de cada kWh o julio ahorrado casi siempre es inferior al que supondría producirlo, sobre todo si se consideran las externalidades. Tal ahorro mediante el aumento de la eficiencia podría ser un elemento clave para que España cumpliese los compromisos adquiridos con la ratificación en el Congreso de los Diputados del Protocolo de Kioto, y además es la opción más competitiva, y menos costosa.
|