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Las medidas adoptadas por la Comisión Europea son insuficientes para garantizar la seguridad del suministro energético en Europa



MADRID, ESPAÑA// Capgemini, uno de los principales proveedores mundiales de servicios de consultoría, tecnología y outsourcing en colaboración con el equipo de investigación de Natixis, CMS Bureau Francis Lefebvre y Vaasa ETT[1] han publicado la decimo sexta edición del Observatorio Europeo de los Mercados de Energía (EEMO). El estudio muestra que en 2014, al igual que en 2013, los mercados europeos de electricidad y gas siguen muy alterados, con precios negativos de la electricidad en el mercado mayorista. El informe de este año destaca que para reconducir esta situación, la Comisión Europea ha definido nuevos objetivos y reglas pero siguen siendo insuficientes para restaurar la estabilidad y sostenibilidad de los mercados. La seguridad del suministro eléctrico está este año amenazada en parte de Europa y presenta aun más riesgo en 2015. Además, la seguridad de abastecimiento de gas estará también amenazada si la situación geopolítica entre Rusia y la UE sigue siendo tensa. A pesar de este difícil entorno, la situación financiera de la mayoría de las Utilities se ha estabilizado.

De acuerdo con el Observatorio Europeo de los Mercados de Energía de este año:

Se necesitan con urgencia cambios en las normas europeas de los mercados de electricidad

La Comisión Europea parece haberse dado cuenta de la necesidad de reformas y ha decidido modificar su política de Clima y Energía. De hecho, el 23 de octubre de 2014, se decidió que sólo el principal objetivo de la reducción de al menos el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030 (en comparación con 1990) se desglose entre los estados miembros. A nivel de la Unión Europea, la proporción de energías renovables en el mix eléctrico representará el 27 por ciento en 2030 frente a 14,1 por ciento en 2012, y se espera un aumento de la eficiencia energética del 27 por ciento en comparación con la previsión de 2005. Estos dos últimos objetivos son secundarios porque no son jurídicamente vinculantes para los Estados miembros. Sin embargo, se necesitan medidas más drásticas, y la nueva Comisión Europea debería establecer nuevas reglas de mercado.

Colette Lewiner, experta mundial de Energía y Utilities de Capgemini asegura: “Al establecer estos objetivos, la Comisión Europea está respondiendo a los fallos de los mercados actuales. Sin embargo, su efecto no se percibirá en bastante tiempo. Por tanto, sin cambios rápidos y profundos los precios negativos se observan todavía y podrían producirse nuevos cierres de plantas de ciclo combinado. Por otra parte, los precios seguirán aumentando en los mercados minoristas, y el suministro de electricidad podría verse gradualmente amenazado en muchos países europeos.”

Por último, será difícil financiar las inversiones necesarias en el largo plazo – ya que se estima que son necesarios 2,2 billones de dólares para invertir en infraestructuras[2] eléctricas para el año 2035.

El equipo de Utilities de Investigación de Mercados Globales en Natixis afirma “En el incierto entorno de negocio actual, los bajos presupuestos destinados de inversión de las Utilities en Europa son por el momento una palanca fundamental para la mejora de sus estructuras financieras.”

El suministro de gas en Europa es demasiado frágil

El treinta por ciento del gas que se consume en Europa[3] proviene de Rusia, y la mitad de este llega vía Ucrania[4]. Las relaciones con Rusia, por tanto, tienen un impacto directo en el suministro. A raíz de la crisis entre Rusia y Ucrania, desde el pasado mes de junio, Gazprom[5] ha dejado de suministrar a este pais. Este es el tercer corte de suministro en ocho años. Si la situación diplomática entre la UE y Rusia sigue siendo tensa, el suministro de gas también podría verse amenazado este invierno en todos aquellos países europeos suministrados exclusiva o principalmente por Rusia.

El Observatorio recomienda las siguientes medidas para mejorar la seguridad del suministro de gas en la Unión Europea:

  • considerar la autorización y explotación de gas de esquisto con el fin de aumentar la producción nacional,
  • aumentar las importaciones de LNG[6],
  • construir nuevas capacidades de almacenamiento,
  • promover gaseoductos que no pasen a través de Rusia

Reino Unido y algunos países[7] de Europa del Este han puesto en marcha la exploración de gas de esquisto (Shale gas). Alemania, que depende en gran medida de Rusia para sus compras[8] de gas, tiene previsto aprobar una ley para permitir la técnica de “fracking”[9]. Sin embargo, esta tecnología a veces encuentra la oposición de la opinión pública y de algunos gobiernos, como los de Francia y Bulgaria.

La transición energética encuentra múltiples dificultades

Alemania está llevando a cabo su transición energética desde 2011. El precio de venta de la electricidad para las personas experimentó un aumento muy significativo (+57 por ciento) entre 2006 y 2013. El precio en Alemania es actualmente el doble que en Francia. Por otra parte, la construcción masiva de capacidad solar y eólica ha provocado fuertes inversiones en redes con el fin de transportar la electricidad desde los parques eólicos del Mar del Norte al Sur de Alemania, donde se encuentran las zonas industriales. La construcción de estas líneas eléctricas se ha encontrado con una opinión pública dividida y con normas administrativas complejas y costosas. Con el fin contener el aumento del precio de la electricidad, en agosto de 2014, el Parlamento Alemán tomó medidas para reducir los subsidios para las energías renovables y limitar el número de exenciones de impuestos para las grandes industrias con alto consumo energético.

Perry Stoneman, Responsable Global de Sectores y Utilities de Capgemini comenta: “Las lecciones aprendidas de la experiencia alemana deben ser tomadas en cuenta por otros miembros de la UE que están buscando desarrollar una nueva legislación energética. Es necesario establecer un ritmo razonable de crecimiento de la energía renovable con el fin de limitar el rápido incremento de los precios minoristas de la electricidad y preservar la competitividad de las empresas”.

Las Utilities necesitan adoptar una estrategia digital para transformarse

En el “Horizonte 2020”, el relevante programa multisectorial para la I + D[10] adoptado por la UE, la captura, el tratamiento y la utilización de los datos son reconocidos como algo prioritarios en todos los sectores económicos, incluido el de la energía. Esto confirma que las soluciones digitales son elementos clave para el futuro.

[1] Natixis, CMS Bureau Francis Lefebvre and Vaasa ETT son socios del Observatorio Europeo de los Mercados de Energía. Mas información disponible al final de esta nota de prensa.
[2] Estimación de la Agencia Internacional de la Energía
[3] El suministro de gas a la Unión Europea procede un 34% producción nacional en la Unión Europea, 30% de Rusia, 22% de Noruega, 5% de Argelia, 5% de Qatar, y un 2% de otros lugares
[4] 50%
[5] Compañía Rusa del gas y del petróleo
[6] LNG : Gas Natural Licuado
[7] Por ejemplo Polonia y Rumanía
[8] 37 % de su consumo de gas se origina en Rusia
[9] Fracking: técnica que consiste en abrir microfisuras en una roca mediante la inyección de líquido a presión para recuperar petróleo y gas en rocas impermeables. Esta técnica se combina con la perforación horizontal.
[10] R&D: Investigación y Desarrollo


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