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Greenpeace denuncia que el nuevo plan del gobierno ratifica el frenazo a las renovables



MADRID, ESPAÑA// El borrador del Plan de Energías Renovables (PER) 2011-2020 del Gobierno consagra el frenazo al crecimiento de las energías renovables, y aleja a España de la trayectoria que conduce a un sistema 100% renovable, eficiente e inteligente. Así lo va a transmitir Greenpeace en la cita a la que ha sido convocada por el IDAE (organismo del Ministerio de Industria encargado de redactar el PER).

En la reunión con IDAE, Greenpeace presentará sus alegaciones al borrador del PER junto con el informe Energía 3.0 de la organización ecologista, que demuestra que un modelo energético que combina eficiencia, inteligencia, electrificación, integración de todos los sectores energéticos y un suministro 100% renovable es técnicamente viable, más barato, más limpio y ocuparía menos territorio.

“Invirtiendo en el modelo Energía 3.0, España conseguiría una energía cada vez más asequible, limpia, autóctona y con más empleo, pero este PER nos lleva en dirección contraria”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña Energía de Greenpeace. “El frenazo a las renovables solo beneficia a las eléctricas, para que mantengan su negocio de generación de energía sucia”.

Greenpeace advierte de que un mal PER, como este, condiciona toda la política energética y las normativas de desarrollo que posteriormente se vayan a publicar. Así se está viendo con el borrador de decreto sobre energía eólica que el Ministerio está tramitando estos días por la vía de urgencia, en el que se castiga la eficiencia al limitar el número de horas que cada aerogenerador pueda funcionar con derecho a prima, y se cambian las condiciones a los parques una vez construidos, junto con otras importantes restricciones dirigidas a desanimar a los inversores.

La mayor prueba de que el PER consagra el frenazo a las renovables está en sus propios objetivos, que no solo son de mínimos, sino que se rebajan respecto al plan oficial (PANER) que el mismo Gobierno presentó hace tan solo un año ante la Comisión Europea, y más aún respecto a documentos anteriores del mismo Gobierno: el nuevo PER reduce el objetivo de renovables para 2020 del 22,7% al 20,8% y la participación de las renovables en el balance eléctrico baja del 42,7% al 38,1%.

Por el contrario, según el informe Energía 3.0 de Greenpeace, el porcentaje de la demanda final de energía cubierta con renovables debería ser del 63,6% (y de un 87,3% en el caso de la electricidad) en 2020, para seguir la trayectoria responsable que permita llegar en 2050 a un sistema 100% renovable con el mínimo coste. De hecho, el PER no mira más allá de 2020, mientras que Greenpeace considera que es esencial una planificación energética de largo plazo que marque la senda para avanzar lo más rápidamente posible hacia un sistema energético inteligente, eficiente y 100 % renovable.

Como prueba de cómo el nuevo PER favorece los intereses de las eléctricas, Greenpeace denuncia que la rebaja del objetivo de electricidad a producir con energías renovables entre el PANER y el PER equivale a la que produce una central nuclear, o bien a la de una central térmica de carbón que emitiría 6,7 millones de toneladas de CO2 al año.

Además de la gran discrepancia en los objetivos, otras alegaciones importantes presentadas por Greenpeace se refieren a:

El desprecio de la eficiencia energética. El “Escenario de Eficiencia Energética Adicional” del PER plantea que el consumo final bruto de energía ascenderá en un 2,4% entre 2010 y 2020, con una reducción entre 2005 y 2020 de tan solo un 3,8%, bien lejos del objetivo del 20% acordado por la Unión Europea. Según el informe Energía 3.0, en 2020 España podría reducir su consumo de energía final de un 28,1% respecto a 2007.

La forma de cumplir los objetivos de renovables para el transporte. Mientras el PER pretende alcanzarlos con un uso mayoritario de biocarburantes, Greenpeace considera que la prioridad debe estar en el fomento de la electrificación del transporte, asegurando que la demanda de electricidad adicional resultante de la recarga de vehículos eléctricos se genere con una generación adicional de electricidad renovable y que se haga posible el intercambio de electricidad renovable entre los vehículos eléctricos y la red.

“El uso de biocarburantes debe someterse a estrictos criterios de sostenibilidad y limitarse a aquellas aplicaciones donde sea más difícil la electrificación, como el transporte aéreo o marítimo”, ha señalado Sara Pizzinato, responsable de la campaña de Transporte de Greenpeace. “Un sistema de transporte inteligente como el que propone Energía 3.0 no solo utiliza energía 100% renovable, sino que selecciona las tecnologías más eficientes para cada modo de transporte y asegura que los vehículos funcionan con un factor óptimo de ocupación y carga”.



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